El castillo de Castellet se encuentra en Castellet i la Gornal (Alt Penedès),
al sur de Barcelona y a pocos kilómetros de Sitges y Vilanova i la
Geltrú. Los trabajos arqueológicos que se han llevado a cabo recientemente
permiten afirmar que en el turón donde está el castillo ha habido presencia
humana desde la época de los íberos, hace 2.500 años, y que el lugar siempre
ha estado vinculado a la vigilancia de las vías de comunicación: el río Foix
y la Vía Herculia, después llamada Vía Augusta, actual autopista AP-7.
La primera referencia documental conocida del castillo data del año
977. La fortaleza tuvo una gran importancia estratégica hasta el siglo
XVI. En estos siglos la posesión del inmueble alternó entre
varios linajes de feudatarios, los condes de Barcelona (siglo XI) y la Corona
Catalana-aragonesa (siglo XV). A partir de ese momento, el castillo fue encadenando
periodos de decadencia hasta llegar al estado de ruina.
Entre 1928 y 1930 se realizó una restauración parcial de la
fortaleza, que comprendió las estructuras de la parte central y de
poniente. La parte sur no se vio modificada en estos trabajos, que determinaron
su actual perfil. Al cabo de los años el castillo fue declarado bien
cultural de interés nacional, pero eso tampoco garantizaba la conservación
de la fortaleza.

